¿Eres judío?

Fragmento del reportaje publicado en el número 11 de la revista Jot Down.

Existe un definido catálogo de reacciones cuando un español medio conoce en persona a un judío. Es un acontecimiento extraordinario, un hecho que se repite contadas veces a lo largo de la existencia de un español. Los hay, incluso, que jamás llegarán a experimentar este trance. Su vida discurrirá con una idea vaga y lejana de que, efectivamente, allá lejos, en algún lugar inhóspito y frío, hay judíos. Los que sí alcanzan a mirarles a los ojos e incluso a tocarlos, suelen reaccionar bajo varios estándares reconocibles. Lo saben Elías, David, María y otros españoles judíos que reconstruyen amablemente la escena para este texto

– ¿Eres judío?

a) Ah, yo tengo un amigo judío.
b) Ah, me gusta mucho la cultura judía.
c) Ah, yo desciendo de judíos.
d) Ah, qué suerte, mucha pasta tenéis los judíos.
e) Joder, estáis masacrando a los palestinos.
f) Ah, ¿y qué te parece lo de que hayan levantado un muro?
g) ¿Cómo que judío? ¿Pero naciste en Madrid? ¿Y eres judío?

La opción ‘a’ es, probablemente, la peor reacción posible. “Tengo UN amigo judío”. Así es, conozco uno de tu especie. Soy cosmopolita, estoy preparado para cualquier escenario que me propongas. Ya conocí uno como tú antes, no intentes sorprenderme con tu judaísmo. Se salva porque, como la ‘b’ y la ‘c’, intenta crear buen clima. Huye de la confrontación, al contrario de lo que hacen la ‘d’, la ‘e’ y la ‘f’: el dinero y el conflicto de conflictos son la conexión que el motor mental de un español medio arranca en su cerebro cuando escucha la palabra ‘judío’.

Del momento en el que un incauto español conoce cara a cara un judío debe destacarse los primeros segundos de reacción: un silencio incómodo, un cambio rápido de postura en el sillón, si acaso un gesto con la mano imperceptible al ojo humano. El español se tiende a incomodar cuando se sitúa ante un judío, no por temor o rechazo, sino por puro desconocimiento. Está ante un ser nuevo, del que ha oído hablar, sobre el que –tal vez- haya leído algo, pero no está muy seguro de cuál es el siguiente paso a dar. Como cuando alguien de estética y maneras varoniles descarga con aplomo en plena conversación que es gay. La naturalidad de la afirmación rebota en la respuesta, la cual, incapaz de sostener el peso de la normalidad, muta en teatrillo de gestos y posturas. Son solo unos segundos, hasta que la mente retoma el control. Se llama falta de costumbre, desconocimiento si lo prefieren. Y se sintetiza en la respuesta ‘g’: la mayor parte de la población en España todavía se sigue preguntando qué es exactamente un judío. […]

Anuncios
¿Eres judío?

2 comentarios en “¿Eres judío?

  1. Me he quedado con muchas ganas de leerlo. Pero comprar JotDown no es Kosher para mi 😉 A ver si la puedo leer entera en un café hipster. Y por cierto, yo sí que tengo más de un amigo ashkenazi, y hasta me han invitado a la pascua (aunque no he podido ir, pero él sí que ha estado en Pentecostés), y sé hacer challá ;).

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s