Historias herodotianas de Cisjordania. Capítulo 1: El caso de la ciudad de los dos niveles

Explicaba el periodista Ryszard Kapuscinski que el historiador griego Heródoto fue el primer reportero de la humanidad. Heródoto escribió sobre el 485 antes de Cristo ‘Historia’, una recopilación de todos sus viajes por casi todo el mundo conocido de entonces. El maestro griego viajaba, observaba, y después lo contaba. No se posicionaba, no juzgaba, casi no analizaba. Se limitaba a exponer los hechos que presenciaba. En esencia, añade Kapuscinski, en eso consiste la labor de un reportero. Ver y después contar, sin filtros y con honestidad, para que las conclusiones sean sacadas por otros.

A veces el mismo reportero puede ver y recopilar, y más tarde, en otro ámbito, analizar y posicionarse. Pero basándome en la herencia herodotiana, me dispongo a exponer hechos, sin más, para que quien los lea, extraiga sus propias conclusiones.

El asterisco de este asunto es que la exposición de hechos en el caso de un conflicto debería abarcar ambas partes, sino puede concluirse tendencioso. Acepto esto a pesar de que estoy en desacuerdo: yo viajé por Cisjordania y creo que el no haber vivido en un asentamiento judío (algo imposible para un extranjero) o el no haber charlado con ortodoxos para conocer su ideario (algo muy difícil para un extranjero), no impide que pueda exponer una serie de realidades indiscutibles que sí presencié y que a continuación expongo:

El caso de la ciudad de los dos niveles.

La ciudad de Hebrón, al sur de Cisjordania, está dividida, desde 1994, en dos zonas: H1 y H2. La zona H1 abarca dos tercios de la ciudad y en ella viven unos 120.000 palestinos. Está controlada por la Autoridad Nacional Palestina (ANP). La zona H2 también está controlada, según los acuerdos, por la ANP, pero la seguridad corre a cargo de Israel que, con 14 puestos de control militar en este tercio de ciudad, controla en la práctica la H2. En ella viven unos 40.000 palestinos y unos 600 judíos. Pese a su minoría, los judíos pueden moverse y desenvolverse por esta zona con total libertad. Los palestinos, por el contrario, tienen restringidos sus movimientos, a pesar de estar bajo el amparo, según los acuerdos, de la ANP. Deben pasar el periplo de cada puesto de control cuando salen a la calle, aunque sea a hacer la compra. 


Volvemos a la zona H1. En esta zona, en teoría exclusiva palestina, sobrevive un asentamiento judío. Este asentamiento ha sido declarado ilegal por el gobierno de Israel ya que es, repito, zona H1. Pero los colonos siguen ahí a día de hoy. Y ‘ahí’ no es cualquier lado: este asentamiento está en el corazón del casco viejo de Hebrón, en plena zona H1. Los colonos de este asentamiento no llegan al centenar, pero dicen en Cisjordania que son los más radicales de todos los judíos asentados en la región. La mayoría de ellos pertenecen al partido de extrema derecha Kach, ilegalizado por Israel en 1994. Estos colonos permanecen en el casco viejo de Hebrón a sabiendas de que, en teoría, el ejército hebreo no responde de su seguridad. Poco parece importarles, más si tenemos en cuenta que la mayoría de ellos rechaza cualquier gobierno israelí que no defienda la ocupación total del Israel bíblico. Esta situación deja un panorama en el casco viejo de Hebrón surrealista: los edificios están ocupados por colonos pero en las callejuelas del casco viejo siguen activos todos los pequeños comercios palestinos. Para atosigar a los comerciantes árabes, los colonos han adoptado como medida cotidiana y normal el arrojar su basura por la ventana destino la calle. La ‘costumbre’ ha obligado al ayuntamiento a instalar una red protectora sobre las calles del mercado que rebosan cada día basura arrojada por los colonos. Así, mientras paseas por las calles del mercado, ves sobre tu cabeza una red llena de cajas, comida y otros desperdicios. Te acompaña todo el trayecto. Los colonos en el nivel superior tirando basura. Los árabes a ras de suelo bajo las redes protectoras.

Como el gobierno israelí, a diferencia de otros asentamientos, no les compra a estos colonos las casas por ser un asentamiento ilegal, los judíos ofrecen astronómicas cantidades de dinero a los palestinos para adquirirlas e irse haciendo con el control del casco viejo. Para los palestinos, vender la casa a un judío es una traición imperdonable. Pero la desesperada situación de algunos les hace claudicar ante la fila de ceros que judíos provenientes de Estados Unidos les extienden ante los ojos (muchas veces para especular y revender a judíos radicales dispuestos a seguir con la ocupación del casco viejo). No todos se rinden al dinero: a Nedal Farid le ofrecieron hace diez años un cheque en blanco por su casa. Y dijo que no. Su negativa ha dejado su vivienda como la única árabe en muchos metros a la redonda. Todos sus vecinos son colonos. Colonos que no lo quieren cerca.

En la vida de Nedal, el que los judíos arrojen basura es sólo una anécdota. Hace demasiados años que instaló una valla metálica sobre su azotea, en la que, una vez más, se ve basura acumulada. “Se asoman a la ventana y, por ejemplo, tiran un bote de comida o una botella”, me cuenta. Como si nada… La casa del vecino inmediato de Nedal tiene una red militar sobre su ventana y un foco, como si se tratase de una torreta del ejército. Está a apenas cinco metros de la azotea. Sólo su presencia hace difícil el vivir ahí.

Alrededor, banderas de Israel ondeando en todas las ventanas. ¿Pero no estamos en la zona H1?, pregunto. Ni siquiera Nedal sabe explicármelo. He descubierto que los palestinos no entienden cuál es la división jurídica del suelo. Para ellos los asentamientos judíos están por todas partes, sin distinciones de legales o ilegales.

Nedal me explica que su familia lleva viviendo cientos de años en esa casa, por los apenas quince de sus nuevos vecinos. Lo que más teme Nedal es que los colonos están armados, y no les tiembla el pulso si de desencadenan incidentes. Tanto es así, que a Nedal ya le han matado un hijo y a su mujer le han provocado un aborto. Una de sus habitaciones, la que está al lado de la azotea, está carbonizada por el lanzamiento de una granada y hay piedras del tamaño de un balón de baloncesto que han sido lanzadas desde las ventanas contiguas. Los hijos de Nedal pasan por el hueco de la escalera, cada día, a toda prisa y cubriéndose la cabeza. Mientras charlamos, aparece Mohammad Yousel, psicólogo de la Universidad de Hebrón que atiende a sus hijos. Y es que, este conflicto, tiene mucho más detrás que llamativos intercambios de disparos. Los hijos de Nedal padecen importantes desórdenes de conducta, tienen fobias, no controlan sus esfínteres y sufren retraso escolar. “Viven sometidos a un estrés continuo, muy perjudicial para cualquier niño”, me explica Mohammad.

Me despido de Nedal mientras un vecino colono rellena con silicona una grieta en su ventana. Lleva una camiseta gris clara, seguramente la de hacer ‘chapuzas’ en casa, y su aspecto es el de cualquier afable vecino realizando tareas del hogar. Me mira sólo un segundo de reojo, y después sigue a lo suyo. Bajo las escaleras y vuelvo al nivel bajo las redes. Después de caminar unos metros una caja de madera llena de excrementos revienta contra el suelo a escasos pasos de mí. Un anciano palestino que vende queso me mira y se ríe. Me dice algo que no entiendo, pero por su expresión me imagino la traducción: “sal de aquí anda. Sal de aquí…”


Próxima historia herodotiana: “Dentro de una comisaría palestina”.

Anuncios
Historias herodotianas de Cisjordania. Capítulo 1: El caso de la ciudad de los dos niveles

4 comentarios en “Historias herodotianas de Cisjordania. Capítulo 1: El caso de la ciudad de los dos niveles

  1. peter pan dijo:

    Encontré este blog por una referencia en el blog de Túzaro.Muchos estamos ávidos de esas realidades a pié de calle que no suelen salir en prime time.Cuéntanos más cosas, payo.

    Me gusta

  2. la verdad es que es curioso, caigo en este blog y me encuentro con esta entrada… justo lo que estoy estudiando en teoría e historia del periodismo. Herodoto es considerado el padre de la historia por sus relatos en prosa y sus investigaciones.además, el gran kapuzinsky es una gran referencia para los periodistas.Un saludo de un estudiante de periodismo que se quiere dedicar al mundo del motor.

    Me gusta

  3. < HREF="http://www.zhefiry.com/diorbag/" REL="nofollow">dior uk<>< HREF="http://www.zhefiry.com/fendi/" REL="nofollow">fendi<>< HREF="http://www.zhefiry.com/fendi/" REL="nofollow">fendi purses<>< HREF="http://www.zhefiry.com/fendi/" REL="nofollow">discount fendi<>< HREF="http://www.zhefiry.com/fendibag/" REL="nofollow">fendi handbags<>

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s