¿El mundo está loco o el ser humano es extraordinario?

“El mundo está loco”, decía un simpático anciano argentino en un anuncio. “No. El ser humano, es extraordinario”, le replicaba otro no menos entrañable. Esta semana he pedido a ambos que me evalúen una serie de noticias. De esta manera, podremos saber si el mundo está loco o si el ser humano es maravilloso.

Ayer Bush, en una entrevista a la cadena estadounidense ABC, dijo que su mayor error durante la presidencia fue creer que en Irak había armas de destrucción masiva. Lo dice, y ya. Se queda tan ancho. Y el resto del mundo también. No importa nada. No importa que haya entrado como elefante en cacharrería en Irak, haya derrocado al gobierno, haya sembrado el caos como en pocos países se recuerda, haya propiciado un escenario que ha provocado la muerte de miles y miles de personas, haya resucitado el islamismo radical en un país que era laico, haya permitido el regreso a Bagdad de los ayatolás, haya generado una brecha oriente-occidente sin precedentes y haya instaurado en el mundo mundial un permanente estado de alerta. No importa nada de eso. Fue un error, lo confiesa en una entrevista, y listo. Aquí paz y después gloria. Nadie se plantea que este señor sea responsable de algo, deba pagar algo. Es como si ser presidente le mantuviera al margen de la ley. No sólo eso, sino que el tipo dice que los informes de Inteligencia en los que se aseguraba que había armas de destrucción masiva eran erróneos, insinuando que era por estos informes por los que quería invadir Irak. Bush ayudó con sus irresponsables actos a joder el mundo como pocos lo han hecho, luego se arrepiente en una entrevista y por último nadie dice nada. “El mundo está loco”.

En ‘La Vanguardia’: Tres agentes secretos alemanes detenidos en la capital de Kosovo por ¡poner una bomba en una sede de la UE! Alemania lo desmiente, pero la DPA, la agencia de noticias más fiable de Alemania, asegura que, efectivamente, los servicios secretos alemanes atentaron contra la sede de la UE en Pristina con una pequeña carga de TNT que apenas rompió unos cristales. ¿Acaso tiene que ver esto con acercamientos germanos a intereses rusos alineados con Serbia que se opone a la presencia europea en el no reconocido estado de Kosovo, cuna de la cultura serbia? Qué sé yo, demasiado rebuscado. Sí sé que, sin rascar demasiado, Alemania atentó contra una sede de la UE. Así de claro, más allá de los intereses y entresijos que haya detrás de esto. Y nadie dice nada. “El mundo está loco”.
Ya en España el absurdo político toca techo. El colmo del teatro político español se mostró sin rubor ante todos nosotros esta semana: PP y PSOE se pidieron explicaciones mutuamente… sobre lo mismo. Sí, sí. No es broma. Todo a cuenta de los vuelos de la CIA que, se supone, trasladaban a presos de todo el mundo a Guantánamo y, si lo necesitaban, hacían escala en España. Se supone que estos vuelos ilegales de la CIA tuvieron lugar durante parte del Gobierno de Aznar y durante los dos primeros años del de Zapatero. Ahora salió a la luz y los partidos de ambos presidentes se han encargado de montar el circo en pocas horas: El PP pide al ministro de Exteriores que explique estos vuelos y el PSOE le pide al PP que explique si hubo autorización durante el Gobierno de Aznar para que estos vuelos hicieran escala en España. Se piden explicaciones por lo mismo y, por supuesto, ambos se responden mutuamente lo mismo: Zapatero dice que no tiene conocimiento de estos vuelos y Aznar, directamente, se calla (al igual que su primo, él no le debe explicaciones ni responsabilidades a nadie, hombre por favor). Y nadie dice nada. “El mundo está loco”.

Sin dejar a nuestros políticos. El otro día ví Caiga Quien Caiga. No lo veía desde Pablo Carbonell y Sergio Pazos. Hicieron una pieza muy ‘cabronceta’. Pusieron a prueba los conocimientos de nuestros, oh, políticos. El resultado, claro, fue desastroso. No voy a chivarme demasiado. Sólo dos realidades: Leire Pajín (una muchacha que es del Gobierno de España, que nos representa y vela por nosotros y todo eso) no sabe quién es el presidente de Rusia. Y un diputado del PP no sabía explicar lo que significa cohecho. Y, lo juro, nadie dice nada. “El mundo está loco”.

El fútbol, escenario donde vale todo, tampoco se libra. La UEFA castiga al Atlético de Madrid a jugar un partido sin público porque los hinchas del equipo rival se pegaron con la Policía un partido antes. Asumen el castigo y el equipo juega, sin comerlo ni beberlo, sin público. Los hinchas atléticos también asumen y, sin comerlo ni beberlo, no pueden ir a uno de los tres partidos de Champions que llevan esperando más de diez años por un asunto que no va con ellos. Todos asumen el ridículo e injusto castigo y el equipo juega sin público y la gente no va al estadio. Y al día siguiente, en la televisión, contemplo atónito que en el palco, entre decenas de señores encorbatados flanqueados por gradas desiertas, sí puede ver el partido en directo el presidente del Real Madrid. Los miles de atléticos que llevan años y años esperando ese momento, no van, pero él sí puede ir. Y, dios de mi vida, nadie dice nada. “El mundo, es que es verdad, está loco”.

La última. ‘Un empleado muere pisoteado por una avalancha de clientes en las rebajas’. Ahí es nada. El suceso ocurrió en EEUU el fin de semana pasado. En el país americano, antes de Navidad, celebran el viernes negro, en el que millones de estadounidenses salen a comprar compulsivamente para aprovechar las rebajas y descuentos más grandes del año. Este desenfreno consumista nos dejó una metáfora sin igual en este pobre tipo que murió aplastado por una turba de clientes. Le pasaron por encima como una manada de ñús. Esas personas no eran tal en aquel momento. Eran sólo clientes que formaron una manada imparable. Después, al ver como los servicios sanitarios intentaban reanimar sin éxito al empleado muerto, algunos, supongo, regresaron a su condición de personas, batidora con el 50% de descuento en mano. La siguiente noticia a ésta en el telediario de TVE mostraba las graves peleas entre los negros habitantes de un campo de refugiados del Congo por los sacos de alimentos que repartía Acnur. Los disturbios por hacerse con algo de comida provocaron auténticas avalanchas humanas. En realidad yo creo que no hay diferencias entre ambas escenas. Los hombres somos muy parecidos entre nosotros: hay quien necesita desesperadamente un cuenco de arroz y hay quien necesita desesperadamente un ordenador portátil rebajado. Sólo depende de dónde vivas. “El ser humano es extraordinario ¿viste?”.

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¿El mundo está loco o el ser humano es extraordinario?

2 comentarios en “¿El mundo está loco o el ser humano es extraordinario?

  1. Anónimo dijo:

    Definitivamente el mundo está loco. Me ha gustado mucho este artículo. A veces uno no se para a pensar las cosas y simplemente las admite tal y como vienen dadas. No puede ser.

    Me gusta

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