Nucleares… ¿no, gracias?

El otro día organicé un debate indirecto. Yo fui el moderador. Me explico: hablé por teléfono con distintos expertos en fuentes de energía. Cada uno de ellos me explicó varias cosas y con cada uno de ellos hablé un buen rato, sobre todo, de energía nuclear. Entre ellos, directamente, no llegaron a hablar. Yo iba anotando y recopilando todo lo que ellos me iban contando y explicando. Al final comprobé de qué manera se rebatían entre ellos. El debate fue tomando forma y terminé disponiendo de diferentes y encontradas visiones sobre los mismos puntos. Fue mi primer debate indirecto y telefónico. Al ser el moderador y comunicador de ideas, me enriquecí con la cantidad de cosas que estos hombres saben sobre el asunto y las trasladé a Sin Ánimo de Nada.

Resulta que el inefable Nicolas Sarkozy, presidente de Francia y el tipo con el gesto más insoportable de cuantos recuerde haber visto, se reunió con Gordon Brown, que es el primer ministro de Reino Unido y que, comparado con Tony Blair, es superdesconocido, el tío. La historia es que al Reino Unido se le acaban los recursos. No lo digo yo. Me lo dice un doctor en ingeniería química, primer contendiente del debate. Según me explica, los británicos nunca han ido sobrados de recursos, poca matera prima en la isla, así que buscan desesperados fuentes de energía renovables. Y cada vez más desesperados, porque el petróleo se acaba (pero se acaba de verdad) y cada hora que pasa está más caro.

La energía renovable más práctica y eficaz a día de hoy, según algunos, es la nuclear. Francia es el mayor productor del mundo de esta energía así que Sarkozy y Carla Bruni le quieren vender a Gordon Brown unos cuantos reactorcitos recién salidos del horno. Reactores de cuarta generación. Lo más. En realidad Reino Unido los necesita. Necesita crear su propia energía antes de arruinarse importando energía de otros países.

Es por ello que este doctor en ingeniería química me dice que “estamos abocados a una etapa nuclear, nos guste o no”. Y me explica que los recursos naturales, carbón y petróleo, se agotan a pasos agigantados. Y que, por lo tanto, necesitamos energías renovables. Energías renovables como la eólica, la hidráulica, la solar o la biomasa no están preparadas para cubrir todas las necesidades. Ni lo estarán, añade, hasta, mínimo, el 2050. Solución: la energía nuclear.

El jefe de Campaña de Energía de Greenpace también sabe tela de este asunto, pero su posicionamiento es bien distinto. Me asegura que, a día de hoy, no hay impedimento alguno ni económico ni energético para cerrar todas las centrales nucleares de España. En España existen en funcionamiento seis centrales, dos de ellas con doble reactor, es decir, ocho reactores nucleares funcionan ahora mismo en España.

El presidente del Foro Nuclear me dice que cerrar ahora todas estas centrales es “pura utopía”. Las energías alternativas están en pañales y no podrían cubrir las necesidades de todos los españoles. La energía eólica, me cuenta, es la más desarrollada, y sólo cubriría una cuarta parte de la energía que necesitamos anualmente. El viento sopla 2.000 horas al año y no se puede hipotecar, dice, las necesidades energéticas al antojo del viento. La energía nuclear es constante y abastece en la medida que el hombre quiera. Cuándo y cómo quiera. Concluye diciendo que el escenario para cerrar todas las centrales nucleares no se dará hasta 2050.

Voy viendo que es un problema de dónde invertir el dinero. Si las energías alternativas y más ecológicas evolucionasen, podrían sustituir a la nuclear. Pero de momento no es así. El jefe del área de energías renovables de Greenpace me explica que con la inversión adecuada, las energías alternativas podrían cubrir 52 veces la necesidad de electricidad que necesitamos en los próximos 50 años. Pero no se hace.

El doctor añade que eso es hipócrita, ya que la inversión que precisa la energía alternativa, es un disparate al lado de la que precisa una energía como la nuclear, mucho más evolucionada y conocida para la ciencia. De manera que si se cerrasen las centrales nucleares, España debería, sí o sí, comprar la energía a Francia. Es más, España, hoy en día, compra el 80% de la energía que consume (la media de la UE es el 50%), a Francia, porque ocho reactores nucleares son insuficientes. Si se cierran, el porcentaje crecería. Y de nuevo se caería en la hipocresía. ¿Si hay un accidente en Francia, la nube tóxica se va a frenar en los Pirineos por que somos un país muy ecológico? ¿Somos menos responsables de una catástrofe nuclear si no tenemos centrales, pero le compramos la energía nuclear al país vecino? Y añade, “hombre, por favor”.

Grenpace rebate. Y dice que es una energía sucia. Los residuos que generan las centrales nucleares son los más tóxicos y nocivos que se conocen, simplemente, porque son radioactivos. Además, la ciencia aún no sabe con exactitud cómo tratarlos. De momento, se sellan en bloques de hormigón herméticos y se entierran. Ahí pueden estar miles de años, pero nada garantiza su destrucción. Habría que aprender a reaprovecharlos (sin enriquecerlo para fabricar bombas) y eso, la ciencia, sencillamente, aún no sabe hacerlo. Y lo más cercano que sabe hacer supone un coste desorbitando. Es, por tanto, un peligro en potencia vivir rodeados de unos residuos así.

Estos mismos residuos son, en cambio, un ejemplo de ecología para otro experto especialista en medioambiente, quien asegura que la nuclear, es la única energía que genera residuos sólidos, que se pueden confinar y vigilar con facilidad. Ya no echan barriles al mar, como en los ochenta. Ahora estos residuos son confinados en la máxima seguridad y se sabe dónde están. Si se cumplen las medidas, el impacto medioambiental, explica, es cero. Añade, además, que las centrales nucleares no emiten CO2, a día de hoy, el mayor problema con el que contamos. El CO2 es el principal agente que propicia el efecto invernadero y, para muchos, el responsable en gran parte del cambio climático.

Mentira, dice Greenpace. Toda la maquinaria, que no es poca, que rodea a una central nuclear emite CO2. Al final, y en conjunto, una central nuclear emite tanto o más CO2 que una central térmica.

Nuevo punto para el debate. La inseguridad. La larga lista de accidentes e incidentes de centrales nucleares sigue muy presente. El último, el año pasado, en Japón, tras un terremoto. Sin víctimas. Según Greenpace son las propias centrales nucleares las que reconocen que no pueden garantizar una seguridad casi total hasta el año 2040, cuando se instalen los reactores de cuarta generación. Aún así, estos reactores de cuarta generación, para muchos grupos ecológicos, siguen sin garantizar nada.

El Foro Nuclear cifra las posibilidades de un accidente nuclear en 10 elevado a la menos seis. No sé mucho de matemáticas, pero puede decirse que son unas probabilidades prácticamente nulas. El control informático que existe hoy en las centrales no existía siquiera hace diez años. El error humano ya no desemboca en catástrofe.

El doctor equipara las víctimas que ha habido en la historia en accidentes nucleares con las víctimas de accidentes de avión. Asegura que no se puede contabilizar la gente que ha muerto por la emisión de CO2 de otras industrias, pero que todos estaremos de acuerdo que han debido ser miles, millones Son como las víctimas de tráfico. Las nucleares, como las de un avión. Pocas pero muy llamativas. “Accidentes, siempre puede haber. En cualquier ámbito”

Para terminar, el coste. Finlandia está construyendo una central de última generación cuyo presupuesto se ha disparado a medida que avanza la obra. Ya va por los 4.000 millones de euros, mil más de lo que habían estimado tirando pa’rriba

El Foro Nuclear responde. Coste de la energía nuclear por megavatio: 35 euros. Eléctrica: 60 euros por megavatio. Eólica: 90. Solar: 300. Es la más barata.

El combate termina. Los contendientes regresan a sus rincones.
¿Ganador?

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Nucleares… ¿no, gracias?

Un comentario en “Nucleares… ¿no, gracias?

  1. Anónimo dijo:

    Sin duda,estoy a favor de la energia nuclear(a que me pega?). Por desgracia, es nuestro presente y nuestro futuro. Las energías renovables, encumbradas por la prensa y los políticos, salen carísimas y tienen sólo aplicaciones concretas. Me hace gracia leer titulares en la prensa tipo “El parque eólico de Mugardos puede abastecer a toda la ciudad de La Coruña, Ferrol y su puta madre”. Sólo le falta poner algo muy importante entre paréntesis: Cuando hace viento.También me gustariá saber de qué y cómo está hecha la ropa,bolígrafos o espuma de afeitar por decir algo del notas este de Greenpeace.la gente no se da cuenta de que como decía un profesor mío, “Todo es energía”.Apertas meu!central nuclear en Coruña xa!. Edu.

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